“Una excelente alternativa de educación por la que mis hijos pudieron educarse en sus primeros años de infancia. La forma pedagógica es realmente más humana acorde al ritmo según la edad del niño; lo cual los hace más equilibrados y con muy buena imaginación para enfrentar su aprendizaje en la vida.... ¡sé que es esta la pedagogía que actualmente le da la base en gran parte de su formación!”

Isabel Orcada , mama de Lilia y Pedro Galarza

“Cuando Diego empezó en La Casita de juegos(5 años), se fue adaptando fácilmente y a las pocas semanas se sentía muy feliz ...realmente creo que el dejarlo jugar y disfrutar de los cuentos y versos y del ritmo del Kinder fue muy bueno para él, aprendí a contarle cuentos y establecer horarios que hasta hoy respeta. Su paso a la primaria fue muy tranquilo, su lecto-escritura fue rápida y sin problemas. Lo que disfrutó mucho fue su encuentro con la música, que cultiva hasta hoy. Creemos que esta etapa de su escuela primaria y de su Kinder Waldorf han fortalecido su personalidad alegre, sociable, paciente y dulce, definitivamente estamos satisfechos de los logros de nuestro hijo”

Carolina Romero, mamá de Diego y Dante Angeles

“Esto fue fundamental para cuando tuvo que ir a un colegio más grande, ella es bastante sociable y capta con facilidad, es también sensible y la parte espiritual está muy arraigada en ella, lo cual me hace sentir muy bien en este mundo tan materialista, su sensibilidad social se mantiene firme, los valores que captó han quedado perennes en ella, la personalidad que mostró desde bebe se ha modelado pero en el fondo no ha cambiado por que la educación de esos dos años basados en la libertad de acción y en los juegos, la mantienen intacta”.

 Grimanesa Llontop, mamá de Milagros y Bertha Vidal

“Fui viendo cómo le enseñaron a desarrollar la confianza en sí mismo por medio de sus dones y dificultades, respetaron siempre su individualidad y libertad y actualmente él valora la dignidad del ser humano, teniendo una verdadera sensibilidad hacia el mundo. Como padres ¿qué más podemos pedir?”

Luisa, mamá de Favio Napp.